En el post de hoy vamos a profundizar en las diferencias existentes entre el acoso laboral o mobbing, el estrés laboral y el Burn out o Síndrome del quemado/a.

Todos son riesgos laborales de tipo psicosocial pero cada uno presenta sus propias características diferenciadoras las cuales supondrán una perspectiva psicológica y jurídica distintas. Debemos ser conscientes de la importancia de saber distinguirlos debidamente, no es una cuestión baladí; una correcta distinción nos conducirá a un diagnóstico, enfoque y tratamiento adecuados y a su vez impedirá una injusta victimización secundaria.

Veamos previamente a su comparativa el concepto y las características esenciales de cada uno de ellos.

El estrés laboral

¿Qué se entiende exactamente por estrés? Selye (1907-1982), médico austro-húngaro al que se le atribuye su definición en 1926, definió el estrés como la respuesta corporal inespecífica que se produce en el organismo ante cualquier demanda externa que pueda suponer una amenaza para su equilibrio. Por tanto, al estrés per se no debe otorgársele una connotación negativa, más bien al contrario ya que es una reacción adaptativa que se dispara ante una demanda ambiental excesiva. El problema surge, como sabemos, cuando la respuesta ante estos estímulos es demasiado frecuente, intensa o duradera.