KUNAYMANA es una iniciativa que surge con el fin de promover la prevención, sensibilización y divulgación de la problemática del acoso y la violencia filio-parental así como de ofrecer una atención especializada para estos casos.

La palabra que da nombre a nuestro proyecto es una palabra de origen quechua cuyo significado es “diversidad” y esto, no es casualidad. En cualquier tipo de acoso subyace un componente claro de miedo y rechazo hacia aquel que se considera se sale de la norma, ya sea porque sobresalga en algo, porque se considere diferente o incluso por considerarlo inferior. Si la diversidad se asimilara como algo enriquecedor para la sociedad en lugar de aquello que ha de ser atacado o erradicado de la misma, uno de los pilares en los que se sustenta el acoso se vería desmoronado. Por ello, desde KUNAYMANA apoyamos una sociedad integradora e inclusiva, en la que se defienda el reconocimiento a la diversidad.

Promover el conocimiento de esta lacra social es fundamental para enfrentarse a ella ya que habitualmente tiende a ser invisibilizada, empezando por la propia víctima que debido a los trastornos psicológicos que le provoca busca esconderla. La víctima de acoso siente miedo e indefensión, de manera natural e involuntaria no puede evitar ocultarse a sí misma, perpetuando así y sin quererlo, el circulo vicioso que le lleva a seguir siendo la víctima de su acosador o acosadora.

Otro factor que incide negativamente en la visibilización del acoso es la normalización en la sociedad de conductas discriminatorias, éstas perpetúan roles no igualitarios y estereotipados que a su vez influyen de nuevo en la normalización y falta de sensibilidad social en un proceso que se retroalimenta. Esto provoca tanto para la víctimas como para la sociedad en general, una alteración de la percepción de aquellas conductas que son objeto de acoso pues no son observadas como una situación discriminatoria sino como algo normal. Prueba de ello es que la mitad de las mujeres que son víctimas de acoso sexual minimizan su problema y no se perciben a sí mismas como víctimas.

Por ello, es básico concienciar a la sociedad para que se posicione radicalmente contra el acoso y lo denuncie sin tapujos, para que entienda que el acoso no es un problema del “otro/a” sino un problema de la sociedad en su conjunto. Hemos de ser conscientes de que el acoso puede provocar serios problemas de salud en sus víctimas lo que hace el acompañamiento de la comunidad en general y por supuesto, el psicológico y legal, esenciales para aquellos que lo padecen.

Solo el hecho de pedir ayuda para una víctima de acoso puede suponer un auténtico reto pero es de esta manera que se hace posible escapar de la dinámica perversa creada por la persona acosadora y en la que la víctima vive atrapada.

La violencia filio-parental por su parte, supone un problema creciente en nuestra sociedad al que debemos hacer frente con todos los instrumentos posibles a nuestro alcance. En la actualidad, nuestra sociedad vive una clara desinformación respecto a este fenómeno, sin embargo la información es esencial para poder asimilar y gestionar adecuadamente este tipo de violencia la cual puede llegar a invisibilizarse incluso más que el acoso. En KUNAYMANA consideramos necesario que estas familias reciban una atención especializada así como fomentar la visibilización de esta problemática.

Si crees estar siendo víctima de acoso o de violencia filio-parental no dudes en pedir ayuda, a nosotras, a tus familiares, a tus amigos/as… pide ayuda. Busca el coraje y apoyo que necesitas para salir de esta situación.

Si has llegado hasta aquí probablemente ya tomaste conciencia, eso es muy importante, es el primer paso para salir de esa espiral en apariencia sin salida. Ten presente que la información y asesoramiento adecuados son básicos para dar el primer paso y el más importante.

Pon fin cuanto antes a esta situación de la que, te aseguramos, saldrás fortalecido/a. Y recuerda, no eres tú quien ha de cambiar. No entregues tu libertad a aquellos que te acosan.